Cuando pensamos en accesibilidad, solemos imaginar rampas o ascensores.
Pero hay una barrera mucho más común: no entender la información o los espacios.
La accesibilidad cognitiva ha sido, durante años, la gran olvidada.
Y sin embargo, es clave para que las personas puedan participar, decidir y vivir con autonomía.
Porque si algo no se entiende…
no se puede usar.
La accesibilidad cognitiva es la capacidad de que los entornos, la información y la tecnología sean fáciles de entender y utilizar.
Forma parte de la accesibilidad universal, junto a la accesibilidad física y sensorial.
Aplicarla significa diseñar con claridad: textos comprensibles, espacios fáciles de recorrer, webs intuitivas y procesos sencillos.
En resumen:
si se entiende, se puede usar. Y si se puede usar, hay inclusión.
La accesibilidad cognitiva es para todas las personas.
Beneficia especialmente a: personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo, personas mayores, personas que no dominan el idioma, personas en situaciones de estrés o en entornos complejos y personas con dificultades de lectura o comprensión.
Pero hay una idea clave: cuando algo es fácil de entender, todo el mundo gana.
La accesibilidad cognitiva ya forma parte del marco legal en España.
La Ley 6/2022 reconoce el derecho a que la información, los servicios y los entornos sean comprensibles.
Esto significa que no es solo una buena práctica, sino una responsabilidad de organizaciones y administraciones.
Adaptarse ya no es opcional.
Porque no hay inclusión si no hay comprensión.
Trabajamos en accesibilidad cognitiva porque es un derecho, una necesidad real y una oportunidad para construir una sociedad más justa.
Creemos que la inclusión no debe depender del esfuerzo de la persona, sino de cómo diseñamos el mundo.
En APROMPSI no solo aplicamos criterios técnicos.
Las personas con discapacidad intelectual participan como evaluadoras y validadoras.
Esto garantiza que la accesibilidad cognitiva sea real, útil y centrada en las personas.
Adaptamos documentos para que sean claros y comprensibles, manteniendo la información esencial.
Contamos con profesionales formadas y un equipo de validación formado por personas con discapacidad intelectual. Los documentos incluyen el logo europeo de Lectura Fácil.
Evaluamos cómo se entienden los espacios, la señalización y los recorridos, y proponemos mejoras para que cualquier persona pueda orientarse con autonomía.
Las evaluaciones incluyen la participación de personas con discapacidad intelectual.
Analizamos páginas web y aplicaciones para comprobar si son comprensibles y fáciles de usar.
No solo revisamos aspectos técnicos, sino si las personas entienden la información y pueden navegar sin dificultad. Son evaluadas por personas con discapacidad intelectual.
La accesibilidad cognitiva no simplifica el mundo.
Lo hace mejor.
Porque cuando algo se entiende:
las personas participan, deciden y forman parte de la sociedad en igualdad.
Y la inclusión deja de ser una idea para convertirse en realidad.
Hacer comprensible el mundo. Servicios profesionales de Accesibilidad Cognitiva.